martes, 31 de octubre de 2017

Estimular el Timo: Glandula de la Energía Vital

El Timo es un órgano del sistema linfático y se localiza detrás del esternón, justo en el hueso donde llevamos las manos cuando por ejemplo decimos “Yo”
Esta glándula influye de manera directa sobre el desarrollo y la maduración del sistema linfático y en la respuesta inmunitaria defensiva de nuestro organismo. También puede influir en el desarrollo de las glándulas sexuales. Además puede considerarse como un órgano del sistema endocrino y por tanto una glándula endocrina, ya que secreta hormonas, entre otras cosas.





Se dice que el Timo es la llave de la energía vital. Su nombre en griego es “thýmos”, que significa energía vital… no me sorprende, los antiguos conocían muchas cosas que hoy nosotros “olvidamos”.
El Timo se hace más grande cuando sentimos alegría y se encoge  de forma considerable cuando sentimos estrés y aún más cuando nos enfermamos; esto confundió a los médicos durante mucho tiempo y que sabían del Timo a través de las autopsias… siempre lo encontraban “achicado y encogido”. Suponían que se atrofiaba y dejaba de trabajar en la adolescencia. Más tarde la ciencia demostró que, aunque se encoge después de la infancia, el Timo sigue activo; es uno de los pilares de nuestro sistema inmunológico, junto con las glándulas adrenales y la espina dorsal y está directamente conectado a los sentidos, la conciencia y el lenguaje.

El Timo es como una centralita telefónica por donde pasan todas las llamadas, hace conexiones en ambos sentidos, hacia dentro y fuera. Si nos invaden toxinas, reacciona inmediatamente produciendo células de defensa. Es muy sensible a imágenes, colores, luces, olores, sabores, gestos, toques, sonidos, palabras y pensamientos. Es mucho más sensible al amor y el odio.


Los pensamientos negativos tienen más poder sobre el Timo que los virus y las bacterias; estos pensamientos, que no existen en realidad para el Timo son reales y reacciona y se debilita, lucha contra un invasor desconocido y “abre huecos” en nuestro sistema inmunitario y nos hacemos propensos a las enfermedades.
En cambio, con pensamientos positivos el Timo activa todo su poder.

¿Cómo podemos activar y estimular la glándula  Timo?

1.  Estimulando la glándula con suaves golpes
  • De pie, con las rodillas ligeramente dobladas, (la distancia entre los pies debe ser la misma que los hombros). Ponemos el peso del cuerpo sobre toda la planta de los  pies  y no sólo sobre el talón y mantenemos toda la musculatura bien relajada.
  • Cerramos una de las  manos y comenzamos a dar golpecitos continuados con los nudillos de los dedos en el centro del pecho, de manera rítmica, así: una fuerte y dos débiles. Seguimos haciéndolo entre 3 y 5 minutos, respirando tranquilamente, mientras observa la vibración producida en toda la región torácica. Notarás cómo llega un momento que acompasamos la respiración con los golpecitos casi sin darnos cuenta.  (Como recomendación:  hacer  30 toques rítmicos  por la mañana y 30 toques por la noche).

2. Otros formas de estimular el Timo son:
  • Practicando Yoga: hay asanas como la Bhujangasana o postura de la cobra, que es muy beneficiosa ya que abre la región pectoral, justo el sitio donde localizamos el Timo.
  • Alimentación: es bueno mantener una dieta sana y balanceada para disminuir los radicales libres presentes en una mala nutrición.
  • Con la Respiración: si nos acostumbramos a respirar adecuadamente y de manera consciente,  aumentaremos el flujo de oxígeno y la circulación de la sangre en el cuerpo, esto mantendrá nuestro sistema inmunitario fuerte, nosotros estaremos sanos y el timo también.



Con todos estos  ejercicio  y buenas costumbres estamos atrayendo la sangre y la energía para el timo, haciéndolo crecer en vitalidad y beneficiando también los pulmones, corazón, bronquios y garganta. O sea, llenando el pecho de algo que ya era nuestro y sólo estaba aguardando una mirada de reconocimiento para transformarse en coraje, calma, nutrición emocional, abrazo espiritual.


Fuente: Medicina Holística