miércoles, 23 de enero de 2019

La Sonrisa de Buda

Cuenta la historia que después de haber alcanzado la iluminación, Buda se cruzaba con los hombres y éstos quedaban fascinados por la luz y la paz que de él emanaba. Se detenían ante él y le preguntaban:



- ¿ Quién eres? ¿Eres un Ser celestial o un Dios?
- No, respondía el Buda.
- ¿Acaso eres un mago?, insistían de nuevo.
- No, respondía de nuevo.
- ¿Eres un ser humano?
- No, contestaba nuevamente.
- Entonces, ¿quién eres?
- Yo soy el Despierto.
El término Buda, significa "Despierto", y esa paz y esa luz emanaban principalmente de su media sonrisa y de su mirada serena y amable, que eran las ventanas que asomaban hacia el exterior de su estado de iluminación, con una felicidad interior verdadera y plena.
¿Os habeís fijado en la permanente media sonrisa de los venerables maestros budistas?
Esa media sonrisa se diferencia de la sonrisa que cualquiera de nosotros podemos esgrimir en cualquier momento, en que mientras nuestra sonrisa aparece y desaparece en el tiempo y es función de algún elemento externo que la provoca como por ejemplo, la presencia de un niño; la media sonrisa de un buda tiene una continuidad en la persona ya que se ha convertido en parte de su personalidad y no es producto de algo externo, sino que nace del interior como resultado de una serenidad, alegría y felicidad interna, como ocurría con Buda según el relato anterior. Buda sonríe porque ha alcanzado la iluminación; porque se ha liberado de todos los condicionamientos, pensamientos inútiles, y emociones destructiva.



Ójala esa media sonrisa nos acompañe lo máximo posible y logremos hacerla parte de nosotros mismos, que es lo que intentan los maestros y profesores de meditación y yoga cuando nos alientan a los alumnos a que se mantenga sobre todo en la práctica de la meditación y también, en la medida que se pueda, en nuestra vida diaria… Namasté 
"Si alguna vez no te dan la sonrisa esperada, sé generoso y da la tuya. Porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa, como aquel que no sabe sonreír a los demás". (Dalai Lama)