miércoles, 11 de marzo de 2020

Cinta aislante, una forma eficaz de acabar con las verrugas







Entre el 5% y el 10% de la población sufre en algún momento (especialmente entre los jóvenes de entre 12 y 16 años) la aparición de unas lesiones cutáneas conocidas vulgarmente como verrugas. En la mayoría de los casos esta patología benigna, causada por el virus del papiloma humano, se resuelve espontáneamente sin necesidad de tratamiento en un periodo de dos años. Pero muchos padres acuden con sus hijos a las consultas demandando un remedio más rápido.


Existen varios, pero el más utilizado hasta ahora es la crioterapia, que consiste en quemar la verruga aplicando nitrógeno líquido durante 10 o 20 segundos, una vez cada dos o tres semanas. Así, se consigue acabar con el 75% de ellas. Sin embargo, un grupo de investigadores de EEUU ha dado con un sistema más eficaz, barato, indoloro y, sobre todo, sorprendente de eliminar este antiestético crecimiento epitelial: una simple cinta adhesiva aislante.


Aunque estudios previos habían sugerido su eficacia, el realizado por este grupo, es el primero que lo compara con la crioterapia.
La conclusión es llamativa: este método no sólo es más efectivo que el tradicional, sino también más cómodo. Este método se puede aplicar en casa sin necesidad de acudir a la consulta cada dos semanas, no presenta efectos secundarios (la congelación puede causar quemaduras y dolor) y se tolera mucho mejor.




Los autores compararon ambos métodos en un grupo de 50 pacientes de tres a 22 años que presentaban verrugas en los dedos de la mano. La mitad fue tratada con nitrógeno líquido cada dos o tres semanas hasta un máximo de seis aplicaciones y al resto se le aconsejó cubrir la verruga con la cinta durante dos meses, siguiendo la siguiente rutina: la tira, que debía ser de un tamaño suficiente para tapar la lesión, se cambiaba cada seis días (salvo si se despegaba antes).


Entre una y otra, se mojaba la verruga en agua y se frotaba suavemente con una lima o una piedra pomez. A la mañana siguiente se volvía a colocar el dispositivo seis días más.


Las verrugas desaparecieron en el 85% del grupo que usó el adhesivo respecto al 60% del tratado con crioterapia. En ambos casos la mayoría se resolvía en el primer mes. Los autores sostienen que la eficacia de la cinta es evidente ya a las dos semanas.

¿Cómo hacerlo?

Corta un pedazo de cinta que sea ligeramente más grande que el tamaño de la verruga, y llévalo en la verruga durante una semana. Pasado ese tiempo quita la cinta, desinfecta la verruga y déjela descubierta toda la noche. Vuelve a poner la cinta adhesiva a la mañana siguiente. Repite este proceso durante dos meses o hasta que la verruga se elimine. 

Si tras 60 días no se observan cambios en la apariencia de la lesión, probablemente no dará resultado. Aunque se desconoce el mecanismo de acción de la cinta, se cree que, al igual que otras terapias, ésta produce una irritación local que estimula al sistema inmune del paciente.

Fuente : Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare