martes, 5 de julio de 2016

¿ERES MAXIMIZADOR O ERES OPTIMIZADOR?

Si hay algo que, frecuentemente, hacemos en nuestra vida diaria es elegir. Estamos constantemente decidiendo. Qué comer, qué ponernos, dónde ir, qué estudiar, con qué empleo quedarnos, qué pareja... Siempre estamos tomando decisiones, unas más simples, y otras más complejas. Unas con menos y otras con más repercusión en el devenir de nuestra vida.

Cuando escogemos una opción en detrimento de otra, no siempre conseguimos sentirnos satisfechos con nuestra elección, ni todas las personas responden y se enfrentan de la misma manera a esa situación.
El psicólogo, Barry Schwartz, distingue entre maximizadores y optimizadores según como hacemos nuestras elecciones.


¿EN QUÉ SE DIFERENCIAN?

  • Los maximizadores invierten mucho tiempo y dedicación en la elección. Necesitan consultarlo todo antes de tomar una decisión, que ha de ser la mejor. En esa búsqueda por la perfección, estudian, analizan y comparan todas las posibilidades que están al alcance de su mano. Esto que, a priori, pudiera resultar positivo, sin embargo, provoca en estas personas sentimientos de frustación y ansiedad innecesarias. ¿Por qué? Porque los maximizadores siempre van a pensar que, a pesar de la decisión tomada, siempre habrá algo mejor que lo elegido. Son personas eternamente insatisfechas.

  • Los optimizadores son personas que quieren algo suficientemente bueno. No necesitan demasiado, simplemente que cubra sus necesidades. Y cuando lo logran, se sienten bien consigo mismas y felices. Para lo optimizadores la mejor elección es la que hacen en ese momento. Una vez tomada la decisión, no le dan más vueltas a la cabeza, ni comparan, ni se preocupan en pensar si otra decisión hubiese sido más acertada. Invierten menos tiempo y, no es que tomen las decisiones a la ligera, sino que cuando lo hacen se sienten satisfechos con la elección realizada.


¿Qué es mejor ser optimizador o maximizador? Esa elección depende de cada persona. Lo importante es ser honestos con nosotros mismos y decidir en función de nuestras prioridades y necesidades. Una vez tomada la decisión, hay que aprender y estar preparado para asumir las consecuencias.
Cuando una persona busca constantemente lo mejor y nunca cree tenerlo, ésto le genera sentimientos de preocupación, estrés o ansiedad. En este perfil encajaría el maximizador. Sin embargo, el optimizador elige y se siente bien. No quiere decir que esa sea la elección más acertada, pero sí la más adecuada para sus pretensiones y necesidades en ese momento.
No existen respuestas correctas o equivocadas. Tendemos a hacer elecciones y cada elección tiene una consecuencia. Si no nos gusta nuestra elección y su consecuencia, entonces debemos buscar una nueva elección y una nueva consecuencia.
Tras leer éste artículo reflexiona si eres maximizador/a u optimizador/a  en tu vida y trabajo. Y recuerda que: 
CONOCERSE ES SUPERARSE


Fuente: "El Mundo en tus Manos" de Elsa Punset