domingo, 10 de marzo de 2019

El sufrimiento cesa para quien es puro


El filósofo británico James Allen, decía: “El alma atrae aquello que secretamente alberga, aquello que ama y también aquello que teme; alcanza la cúspide de sus más preciadas aspiraciones, cae al nivel de sus más impuros deseos; y las circunstancias son los medios por los que el alma recibe lo que es suyo”.



"Las personas no atraemos aquello que queremos,sino aquello que somos"


Nuestros antojos, caprichos, y ambiciones se frustran a cada paso, pero son nuestros más íntimos pensamientos y deseos los que se alimentan de sí mismos, sean estos limpios o sucios.
La “divinidad que nos da forma” está dentro de cada uno de nosotros mismos/as; somos Nosotros Mismos. Nuestro Ser está maniatado sólo por sí mismo. Son el pensamiento y la acción los carceleros del destino, ellos nos apresan y reprimen si son bajos; por el contrario, son ángeles de Libertad y nos liberan, si son nobles.

Tarde o temprano nos damos cuenta de que somos labradores de nuestra propia alma, responsables de nuestro camino, constructores de nuestra vida. También descubrimos interiormente las leyes del pensamiento y comprendemos, cada vez con mayor exactitud, que las fuerzas del pensamiento intervienen en la edificación del carácter, circunstancias y destino.

El hecho de que el pensamiento crea nuestras circunstancias, es sabido por todo/a aquel que durante un periodo de tiempo ha practicado el control de sí mismo/a.

Es cierto que una persona no puede escoger directamente sus circunstancias, pero puede escoger sus pensamientos, y de ese modo, indirectamente, pero con certeza, dar forma a sus circunstancias. Mientras te pienses como un ser creado por las condiciones externas, seguirás siendo abofeteado/a por las circunstancias. Sólo cuando te des cuenta de que eres un poder creativo, y que puedes manejar las tierras y semillas de tu Ser de las que las circunstancias nacen, te habrás convertido en dueño/a de ti mismo/a.

La mayoría de las veces, aspiramos buenos fines que continuamente frustramos al estimularlos con pensamientos y deseos que no armonizan con ese fin. Es entonces, cuando emerge el sufrimiento como efecto de los pensamientos equivocados en alguna dirección. Esto es indicador de que el individuo está fuera de armonía consigo mismo y con la ley de su propio ser.

El sufrimiento cesa para quien es puro, pues un ser perfectamente puro e iluminado no puede sufrir. Una persona sólo empezará a ser pura cuando deje de lamentarse y maldecir, y comience a buscar la justicia oculta que gobierna su vida. Y al adaptar su mente a este factor primordial, cesará de acusar a otros como la causa de su situación, y se forjará a sí misma con pensamientos nobles y fuertes; dejará así de pelear contra las circunstancias, y empezará a utilizarlas como trampolín para progresar más rápido, y como un medio para descubrir el poder y las posibilidades ocultas dentro de sí.



jueves, 21 de febrero de 2019

El corazón tiene cerebro

Annie Marquier es licenciada en Ciencias Exactas (Matemática) e investigadora de la conciencia y  Psicología holística. Nació en Francia hace 72 años. Actualmente vive en Canadá.  Es de las autoras más importantes sobre espiritualidad y crecimiento interior tras haber vivido en los años 70 en la India donde trabajó en contacto con los grandes maestros espirituales, Sri Aurobindo y Jiddu Krishnamurti.
Para que conozcais mucho mejor su pensamiento os invitamos a leer esta entrevista que  concedió a Inma Sanchís para el diario La Vanguardia:






Creo que el ser humano lleva consigo un potencial extraordinario de conciencia, inteligencia, sabiduría y amor; descubrimientos científicos recientes lo constatan”.


- Doctora, usted ha manifestado que el corazón tiene cerebro. Es una metáfora, ¿no?
No. Se ha descubierto que el corazón contiene un sistema nervioso independiente y bien desarrollado con más de 40.000 neuronas y una compleja y tupida red de neurotransmisores, proteínas y células de apoyo.

- ¿El corazón es inteligente?
Gracias a esos circuitos tan elaborados, parece que el corazón puede tomar decisiones y pasar a la acción independientemente del cerebro; y que puede aprender, recordar e incluso percibir. Existen cuatro tipos de conexiones que parten del corazón y van hacia el cerebro en la cabeza.

- ¿ Cuál sería la primera?
La comunicación neurológica mediante la transmisión de impulsos nerviosos. El corazón envía más información al cerebro de la que recibe, es el único órgano del cuerpo con esa propiedad, y puede inhibir o activar determinadas partes del cerebro según las circunstancias.

- ¿Significa eso que el corazón puede influir en nuestra manera de pensar?
Puede influir en nuestra percepción de la realidad y por tanto en nuestras reacciones.

- Segunda conexión...
- La información bioquímica mediante hormonas y neurotransmisores. Es el corazón el que produce la hormona ANF, la que asegura el equilibrio general del cuerpo: la homeostasis. Uno de sus efectos es inhibir la producción de la hormona del estrés y producir y liberar oxitocina, la que se conoce como hormona del amor.

- Tercera...
- La comunicación biofísica mediante ondas de presión. Parece ser que a través del ritmo cardíaco y sus variaciones el corazón envía mensajes al cerebro y al resto del cuerpo.

- Cuarta...
- La comunicación energética: el campo electromagnético del corazón es el más potente de todos los órganos del cuerpo, 5.000 veces más intenso que el del cerebro. Y se ha observado que cambia en función del estado emocional. Cuando tenemos miedo, frustración o estrés se vuelve caótico.

- ¿Y se ordena con las emociones positivas?
Sí. Y sabemos que el campo magnético del corazón se extiende alrededor del cuerpo entre dos y cuatro metros, es decir, que todos los que nos rodean reciben la información energética contenida en nuestro corazón.

- ¿A qué conclusiones nos llevan estos descubrimientos?
El circuito del cerebro del corazón es el primero en tratar la información que después pasa por el cerebro de la cabeza. ¿ No será este nuevo circuito un paso más en la evolución humana?

- ¿...?
Hay dos clases de variación de la frecuencia cardíaca: una es armoniosa, de ondas amplias y regulares, y toma esa forma cuando la persona tiene emociones y pensamientos positivos, elevados y generosos. La otra es desordenada, con ondas incoherentes.

- ¿Aparece con las emociones negativas?
Sí, con el miedo, la ira o la desconfianza. Pero hay más: las ondas cerebrales se sincronizan con estas variaciones del ritmo cardíaco; es decir, que el corazón arrastra a la cabeza. La conclusión es que el amor del corazón no es una emoción, es un estado de conciencia inteligente.
El cerebro del corazón activa en el cerebro de la cabeza centros superiores de percepción completamente nuevos que interpretan la realidad sin apoyarse en experiencias pasadas. Este nuevo circuito no pasa por las viejas memorias, su conocimiento es inmediato, instantáneo, y por ello, tiene una percepción exacta de la realidad.

- Parece ciencia ficción...
Está demostrado que cuando el ser humano utiliza el cerebro del corazón crea un estado de coherencia biológico, todo se armoniza y funciona correctamente, es una inteligencia superior que se activa a través de las emociones positivas.

- Pues parece que nadie lo utilice...
Es un potencial no activado, pero empieza a estar accesible para un gran número de personas.

- ¿Y cómo puedo activar ese circuito?



Cultivando las cualidades del corazón: la apertura hacia el prójimo, el escuchar, la paciencia, la cooperación, la aceptación de las diferencias, el coraje...

- ¿Santos las 24 horas?
Es la práctica de pensamientos y emociones positivas. En esencia, liberarse del espíritu de separación y de los tres mecanismos primarios: el miedo, el deseo y el ansia de dominio, mecanismos que están anclados profundamente en el ser humano porque nos han servido para sobrevivir millones de años.

- ¿Y cómo nos libramos de ellos?
Tomando la posición de testigos, observando nuestros pensamientos y emociones sin juzgarlos, y escogiendo las emociones que nos pueden hacer sentir bien. Debemos aprender a confiar en la intuición y reconocer que el verdadero origen de nuestras reacciones emocionales no está en lo que ocurre en el exterior, sino en nuestro interior.

- Ya.
Cultive el silencio, contacte con la naturaleza, viva periodos de soledad, medite, contemple, cuide su entorno vibratorio, trabaje en grupo, viva con sencillez. Y pregunte a su corazón cuando no sepa qué hacer.



martes, 19 de febrero de 2019

6 formas de aumentar tu Luz

Todos los seres humanos somos seres de luz pero lo hemos olvidado y por eso vagamos en las sombras. Existen muchas formas de hacer crecer nuestra luz, nuestra conciencia y magnetismo:





1. CUIDA TUS HÁBITOS ALIMENTICIOS

Una de las formas más básicas de permitirnos crecer en la luz es cuidar nuestros hábitos alimenticios. Ingerir alimentos de alta vibración nos permite iluminar nuestro cuerpo como receptáculo de nuestra luz y así podemos aumentar la frecuencia de la vibración y por ende nuestro ser lumínico.

2. VIVE EL PRESENTE

Otra manera es viviendo en el presente. Parece algo  fácil pero es lo más difícil de la vida porque estamos tan habituados a quedarnos enganchados en situaciones del pasado y vivir planificando el futuro, que nuestra  presencia en el presente es muy escasa. Aprender a estar en el aquí y el ahora y poner cada uno de nuestros sentidos, nuestra mente y nuestra alma en el hoy es una tarea a impepinable para adquirir conciencia.

3. NO DERROCHES TU ENERGÍA

Si queremos recargarnos de  luz lo ideal es no despilfarrarla y eso es otra tarea ardua porque vivimos derrochando continuamente nuestra energía. Vivimos distraídos/as con el afuera y se nos va la vida ocupándonos que lo que pasa en el exterior, de los hijos, la casa, el trabajo, las noticias, la vida social, el aparentar, el mantener la imagen, el chismorreo, la ira…  Es tanto lo que abarca en  nuestros sentidos todo lo externo que gastamos una energía capaz de hacer volar un avión comercial.

4. NO OLVIDES QUE EL SEXO ES UN ACTO SAGRADO

Cuida tu energía sexual. El sexo desordenado es la manera más común de perder la luz o la energía. Haz del sexo  algo sagrado. Si tuvieras conciencia de la gran herramienta para el crecimiento que te fue dado al poder realizar el acto sexual no promoverías el libertinaje sexual. La verdad es que a todos/as nos enseñaron que el sexo era para reproducirse, para pasarlo bien y nadie nos dijo que era un instrumento sagrado. Infórmate al respecto y recuerda que cada vez que estás íntimamente con alguien estás compartiendo tu luz.

5. REGÁLATE TODOS LOS DÍAS UNOS MINUTOS DE MEDITACIÓN


Medita. Este es  el instrumento más potente para ir ganando luz. Medita todos los días y  libérate a través de ella de todo lo innecesario para tu crecimiento espiritual. Despójate de esas capaz de prejuicios, estereotipos; corta los resentimientos y emociones nocivas y camina ligero/a. Elévate  sobre esa humanidad imperfecta que, a veces, impide salir tu divina luz. Medita, no como quien cumple un deber o rutina, sino como un regalo que te haces cada día.


6. DISFRUTA Y LLÉNATE DE NATURALEZA

Otra principal fuente de luz es la naturaleza. Camina descalzo/a por el prado, la tierra, la arena de la playa;  báñate en un río, lago o en el mar y disfruta del eterno Sol. Respira profundamente el aire puro y déjate fluir.  Déjate acariciar por el viento, las hojas de los árboles y embriágate del perfume de las flores. Acaricia a todo ser viviente con la mirada, ya sea una mariposa, un gatito o un gusano que se desliza por una hoja.  Se consciente de que todos los reinos están entrelazados.


Y sobre todas las cosas invoca a la Luz, llámala para que no se aleje de ti.



martes, 12 de febrero de 2019

Nuestra salud no es rentable para la industria farmacéutica

La investigación en la salud humana no debería depender en absoluto de la rentabilidad y lucro económico de las Industria Farmacéutica.
Es desalentador como resulta más rentable actualmente y a largo plazo mantener a las personas permanentemente enfermas y dependientes de medicamentos que alivien los síntomas pero que no curan definitivamente perpetuando así la enfermedad. 
Veamos lo que al respecto, el bioquímico Richard J. Roberts, Premio Nobel de Medicina 1993, expone en una entrevista al Diario La Vanguardia de España:





- Sr. Roberts, actualmente la industria farmacéutica quiere servir a los mercados de capital como cualquier otra industria....
- Sí, pero se nos olvida que no es cualquier otra industria: estamos hablando de nuestra salud y nuestras vidas y las de nuestros hijos y millones de seres humanos.

- Pero si son rentables, investigarán mejor.
- Si sólo piensas en los beneficios, dejas de preocuparte por servir a los seres humanos.

- ¿Por ejemplo?
- He comprobado como en algunos casos los investigadores dependientes de fondos privados hubieran descubierto medicinas muy eficaces que hubieran acabado por completo con una enfermedad...

- ¿Y por qué dejan de investigar?
- Porque las farmacéuticas a menudo no están tan interesadas en curarle a usted como en sacarle dinero, así que esa investigación, de repente, es desviada hacia el descubrimiento de medicinas que no curan del todo, sino que cronifican la enfermedad y le hacen experimentar una mejoría que desaparece cuando deja de tomar el medicamento.

- Es una grave acusación.
- Pues es habitual que las farmacéuticas estén interesadas en líneas de investigación no para curar sino sólo para cronificar dolencias con medicamentos cronificadores mucho más rentables que los que curan del todo y de una vez para siempre. Y no tiene más que seguir el análisis financiero de la industria farmacológica y comprobará lo que digo.
- Hay dividendos que matan Sr. Roberts...
- Por eso le decía que la salud no puede ser un mercado más ni puede entenderse tan sólo como un medio para ganar dinero. Y por eso creo que el modelo europeo mixto de capital público y privado es menos fácil que propicie ese tipo de abusos.

- ¿Un ejemplo de esos abusos?
- Se han dejado de investigar antibióticos porque son demasiado efectivos y curaban del todo. Como no se han desarrollado nuevos antibióticos, los microorganismos infecciosos se han vuelto resistentes y hoy la tuberculosis, que en mi niñez había sido derrotada, está resurgiendo y ha matado este año pasado a un millón de personas.

- ¿No me habla usted  Sr. Roberts del Tercer Mundo?
- Ése es otro triste capítulo: apenas se investigan las enfermedades tercermundistas, porque los medicamentos que las combatirían no serían rentables. Pero yo le estoy hablando de nuestro Primer Mundo: la medicina que cura del todo no es rentable y por eso no investigan en ella.

- ¿Los políticos no intervienen?
- No se haga ilusiones: en nuestro sistema, los políticos son meros empleados de los grandes capitales, que invierten lo necesario para que salgan elegidos sus chicos, y si no salen, compran a los que son elegidos.

- De todo habrá.
- Al capital sólo le interesa multiplicarse. Casi todos los políticos -, y sé de lo que hablo, dependen descaradamente de esas multinacionales farmacéuticas que financian sus campañas. Lo demás son palabras.

miércoles, 6 de febrero de 2019

Las emociones ocultas del tabaquismo


Si hay algo que todos sabemos, es que el tabaco está vinculado y afecta directamente a los pulmones; símbolo de vida, de libertad, autonomía y comunicación entre nuestro Yo y el Universo.

                                                                                                                                                                             foto pixabay
El tabaquismo está considerado como una forma de protección, un “velo” que generalmente permite ocultar angustias profundas en el consumidor. La persona afectada por el tabaquismo cree protegerse rodeándose de una pantalla de humo que le impide ver la verdad.
De una manera inconsciente el cigarrillo colma muchas necesidades pendientes de su infancia: primeras tomas de pecho, calor, amor, afecto de la madre.
La persona fumadora llega a encender los cigarrillos sin darse cuenta de ello, sin ser consciente, sin pensar, es una costumbre, un gesto automático, una manía que se ha hecho muy importante para ella.





¿Por qué nacen todas estas emociones?

Según la  bioneuroemoción, las personas fumadoras necesitan equilibrar esa ansiedad y carencias afectivas. Necesitan encontrar “la paz de su madre”, la seguridad  de ésta. La lactancia materna es reconocida por médicos y pedagogos como la primera experiencia de amor más intensa e íntima en el ser humano y tiene como resultado el desarrollo de actitudes positivas como la seguridad y la independencia afectiva.

Por el contrario, la carencia de este vínculo pude generar en algunas personas la decisión de compensar de forma indirecta su carencia afectiva a través de una sensación de placer oral, buscando de forma inconsciente la expresión de sentirse amado y aceptado.

Fuma como huida, como una forma de evadir las situaciones desagradables . Es más fumar que tomar decisiones y dar solución a los problemas. Pero este humo hace que sus decisiones estén aún más nebulosas.

El tabaco aumenta el ritmo cardíaco y actúa como estimulante.
Si eres una persona enganchada al tabaco, pregúntate: ¿Cuáles son las decisiones que no consigo tomar y que hace vida triste y sosa? El primer paso condicionante para cualquier rehabilitación será:

  • Identifica tus necesidades auténticas.
  • Acepta comunicar más y de un modo más fácil.

Si quieres dejar de fumar, sería importante que hallaras la causa emocional a la cual está vinculada esta costumbre, lo cual facilitará mucho el cese. Entonces verás más claramente lo que realmente quieres en la vida y tus necesidades estarán colmadas en armonía con tu verdadera esencia. Tu Yo más auténtico.






Las terapias grupales también podrán ayudarte a crear una correcta identificación de situaciones de riesgo potencial que servirán como trampolín para disminuir recaídas logrando experimentar un sentido de pertenencia y apoyo enriquecedor verdaderamente significativo.




miércoles, 30 de enero de 2019

La creencia que tengamos sobre la enfermedad influirá en su evolución

En algún momento de nuestra vida, quizás no todos, pero sí la mayoría, sufrimos una enfermedad. El concepto que tenemos sobre ella no es un pensamiento más. Es la creencia de estar poseídos por una fuerza que no nos pertenece y que nos ataca. Si bien esta creencia es universal, no todos la vivimos de la misma forma. 





Podemos decir que la enfermedad es un invento. Como la luz eléctrica. La luz siempre existió pero lo que hizo el hombre fue aprender a  manejarla y eso le dio poder. El malestar orgánico o emocional siempre existió pero lo que hizo la medicina fue clasificarlo y eso le dio poder. 

La creencia sobre la enfermedad no solo es la de una fuerza que nos ataca sino que a partir de esa clasificación, es la de una fuerza que un grupo de personas (los científicos-médicos) puede dominar. O por lo menos ostenta un saber sobre ella y puede ejercer influencia sobre su evolución.

Esta influencia ha crecido desproporcionadamente en relación al saber. Actualmente las llamadas enfermedades son desmesuradamente influenciadas por la acción médica sin que haya un saber que sustente lógicamente esa influencia. Se actúa sobre ellas sabiendo muy poco sobre el origen de la enfermedad y mucho menos sobre el sentido de la misma.



Pensemos en un simple resfriado. Se atribuye a un virus pero no se lo combate a él sino al resfriado. Se lo trata de abortar. Se usan antihistamínicos para que las secreciones disminuyan y muchas veces antibióticos porque se habla de alergias bacterianas o complicaciones infecciosas. 





Pensemos en un tumor. Un pedazo de carne que sobra. Los métodos médicos que influencian su destino se basan en 
eliminarlo. Si no se puede con cirugía, se arrasa con drogas o radiaciones. Los físicos no manejan la medicina y los médicos terminan por creer que una resonancia magnética es una observación profunda. Se sigue observando el fenómeno y no la naturaleza ni el sentido del fenómeno.Es así que ahora hay dos creencias: el malestar es una fuerza que viene de afuera y se puede influenciar sobre esa fuerza con un saber que se llama científico.

Volvamos al resfriado. Pensemos que quizás no es un virus el que lo produce (la fuerza externa) sino que es una de las formas que tiene el organismo de descargarse de una tensión que lleva demasiado tiempo acumulada. No hay fuerza externa. Los virus ya estaban y uno no se contagia de nadie sino que son ellos los que comandan esta forma de descargarse. Esto no significa que no haya virus extraños al organismo y éste intente rechazarlos porque no los reconoce.

Los virus son cadenas de información y si traen una información extraña e irreconocible, el organismo se niega a aceptarla y se produce el rechazo de la misma. Pero esto no es lo que ocurre en un resfriado común. Allí hay problemas territoriales y las mucosas se inflaman para obstruir la nariz y no respirar el mismo aire que el enemigo. Los bronquios expulsan moco para escupir al invasor. Los músculos duelen para retirarse de la lucha. Y allí los virus son excelentes colaboradores para generar este estado inflamatorio que si bien es molesto, logra que el ser vivo se aísle y recupere su bienestar. La medicina en lugar de entender esto, ataca los síntomas para que el sujeto vuelva a la cadena de producción lo más pronto posible. Los médicos se comportan como aliados de un poder que exige productividad sin interesarse por la verdadera recuperación del cuerpo enfermo. El paradigma del agente externo como causa siempre presente de la enfermedad sirve a los mismos fines. Si hay un agente externo debe haber un poder que lo pueda combatir. Y ese poder es la científica medicina.

La gente ya no se muere de la enfermedad sino del miedo que el concepto inventado le genera. El miedo no da tiempo a que la enfermedad actúe y nos mate ya que crea por sí mismo una realidad mortal. Así lo relata este cuento sufí:

Un sabio sentado en la cumbre de una montaña, ve pasar una sombra y pregunta: 
- ¿Quién eres?,   
la sombra le contesta:
- Soy la peste.. 
- ¿A dónde te diriges? 
- A matar mil personas de ese poblado..
- Bueno, ve y mata. 
A los pocos días, el sabio se encuentra con un hombre y le pregunta: 
- ¿De donde vienes? 
- Huyo de aquel poblado que ha sido atacado por la peste y ha matado treinta mil personas
- Bueno, ve y huye. 
A las pocas horas, vuelve a pasar la sombra y el sabio lo detiene.   
- Oye tú, me has engañado, dijiste que matarías mil personas y has matado treinta mil. ¿Por qué? 
La peste le responde 
- No es cierto, yo solo maté mil personas, el resto murió de miedo.


Muchos profesionales de la  medicina han presenciado muchas veces el fenómeno de una persona que en pleno estado de salud y por hallazgos casuales (pruebas de rutina o un médico demasiado inquisidor) ha sido diagnosticada de un tumor en hígado, pulmón o mama. A los pocos días de ese hallazgo, el estado de salud había empeorado dramáticamente. Eso es miedo, no es cáncer. Ese es el concepto que se le ha escapado de las manos al grupo de científicos que ostenta el supuesto saber de la enfermedad. Y ese concepto se ha desbordado y ha creado una realidad autónoma entre otras cosas, porque se ha colectivizado. Se ha vuelto un saber popular. 
¿Quien no ha escuchado alguna de las siguientes frases?:

- El cáncer de páncreas, cuando te lo diagnostican ya es demasiado tarde.
- La quimioterapia te mata las células malas pero también las buenas.
- Yo sé que me voy a morir, lo que no quiero es sufrir 
- Nunca conocí a nadie que se salvara 
- La enfermedad avanza 
- Hay que hacer algo... y tantas otras. 








Debemos dejar de pensar en nuevos instrumentos contra la enfermedad para comenzar a pensar en un nuevo concepto de la enfermedad. Se gastan miles de millones de dólares en investigar y producir drogas cada vez más nocivas para la salud de la humanidad y no cesan de aparecer variantes de la misma enfermedad que no responden a esas drogas o las llamadas nuevas enfermedades sobre las que ni siquiera se tiene alguna droga con la que experimentar.

Es justamente ese nuevo concepto de la enfermedad, el que nos va a permitir salir del atolladero en el que el viejo concepto nos ha metido. Si luchamos contra la enfermedad, luchamos contra el mensaje que pretende curarnos. Cuando una mujer se nota un bulto en la mama, debe parar toda actividad y preguntarse qué le viene a decir ese bulto. El bulto no vino a declarar la guerra sino a evitarla.  Debe instalar la paz en su vida porque el bulto así se lo está exigiendo.


Mucho/as se escandalizaran de semejante propuesta. 
No es una lucha entre los que saben y los que no sabemos. Es una lucha entre dos conceptos; el de una humanidad que se destruye a sí misma y el de una humanidad que pretende sobrevivir.

La mujer del bulto en la mama deberá elegir y optar por quimioterapia, radioterapia y cirugía y así seguir avivando el viejo concepto que nos está destruyendo o podrá hacer un verdadero cambio en su vida y dejar de sufrir por su hija que la ignora o por su esposo al que no ama. En ese cambio, habrá entendido el mensaje de ese bulto que viene a decirle: -¡No pongas más el pecho!; ¡Deja de ser madre y acepta ser mujer!; ¡Libérate de ese hombre al que no amas!-

-¿Pero quien me da las garantías de que el bulto no crecerá o que sus células se irán a mi cerebro o a mis huesos?-, dirá la mujer envuelta en las informaciones científicas pero a la vez en la realidad de conocer a tanta gente que sigue ese camino. No parece ser muy interesante la opción. 
Es por eso que la mayor parte de la gente opta por intentar hacer las dos cosas o parte de ellas: no renuncian a la medicina tradicional pero además optan por curar su alma.

Es desde este lugar que proponemos el milagro de la curación. Milagro viene del latín y su origen es asombrarse. Curación proviene de cuidado. De eso se trata. El asombro de cuidarnos. De protegernos, de no quedarnos solos y sentir miedo. Allí aparece el asombro. Todos estamos entrelazados y somos la humanidad. No somos el paciente enfermo. Somos la humanidad enferma. Y entonces aparece el cuidado. La necesidad de tratarnos como almas, no como cáscaras.



El milagro de curarnos es eso. Volver a nacer fuera de nuestros roles y percibirnos como almas que se relacionan con almas. Dejar de ser hijos, esposos, madres, padres, médicos, abogados, exitosos, fracasados o perversos. Y renacer como almas con cuerpos que son usados, no descuidados.
Para ello, estamos aquí. No para descubrir vacunas sino para tomar conciencia de lo que somos y hacia donde vamos. 

Reflexión del Psicoanalista y  antropólogo Dr. Fernando Callejón



sábado, 26 de enero de 2019

La principal causa de infelicidad nunca es la situación sino tus ideas sobre ella

En esta ocasión os queremos mostrar algunas de las mejores frases y pensamientos del gran escritor y autor del libro "El Poder del Ahora",  Eckhart Tolle. En estas reflexiones, estamos seguros, encontraréis la inspiración para vivir el presente. Léelas y guárdalas para cuando las necesites. 

1. “Algunos cambios parecen negativos a primera vista pero crean el espacio para que algo nuevo llegue”

Eckhart Tolle

¿Temes al cambio o eres de las personas que lo abrazan? Eckhart Tolle nos recuerda que todo en este mundo cambia aunque muchas veces no lo aceptamos o no lo vemos. Tus ideas, tus relaciones, tus amigos y tú mismo/a.

Hay personas que se aferran tanto a lo que ya conocen que ni siquiera ven las alternativas que el cambio les ofrece. Es cierto que algunos cambios generan dolor. Pero esta pena que sientes al dejar algo sólo significa que te llenó emocionalmente.
Por eso, si ahora te enfrentas a alguna situación que te obliga a cambiar y soltar cosas viejas, no la veas como algo negativo. Al contrario, vívela y disfrútala. Toda esa nueva energía y nuevas perspectivas te dan una oportunidad. Tómala y saca todo lo bueno que te ofrezca.



2. “Recuerda que el presente es todo lo que tienes. Haz del ahora el centro de tu vida”

Pasamos generalmente tanto tiempo preocupados por el futuro que se nos olvida lo que tenemos. ¿Cuántas horas has pasado hoy pensando en el futuro?
Podemos pasar tres horas planeando cómo será nuestra vida en la vejez o las siguientes vacaciones. Eckhart Tolle considera que no es necesario que dejemos de pensar en el futuro. Pero si nos invita a vivir realmente el hoy.
Después de todo, nuestra vida actual es el futuro que tanto planeamos un día. Así, que lo mejor que podríamos hacer es verlo y vivirlo. Pasa tiempo con tus hijos, dale una tarde a tu pareja, visita a tus padres o toma un descanso para hacer tu actividad preferida. Si no aprovechas el presente, no tendrás mucho que contarle a tus hijos o nietos.

3. “Acepta todo. Cualquier cosa que el presente te ofrezca, acéptalo como si lo hubieses elegido. Trabaja con lo que tengas en el momento, no en su contra”

aceptar presente ahora

Quejarnos es uno de los hábitos más comunes hoy en día. Nunca tenemos suficiente con nada. Si no vivimos en el lugar que deseamos, nos enfocamos en ser infelices por ello. Si tenemos un empleo pero el sueldo no nos gusta, nos quejamos también por ello.
Pero, ¿en serio no puedes hacer nada con lo que tienes?, ¿de verdad no hay nada bueno con tu presente? Eckhart Tolle nos recuerda que tenemos dos opciones: aceptar y valorar el presente o vivir en su contra.
Tú tienes la capacidad de elegir. Tan sólo recuerda que aprender a apreciar y sacar provecho de lo que tenemos también es posible. En lugar de ir acumulando una lista de carencias que creemos tener, tratemos de agradecer las ventajas que hay en nuestra vida.
Esta es una forma de ver la vida mucho más agradable y llevadera. En todo caso, si no te gusta lo que tienes trabaja con ello para obtener lo que buscas.


¿No te gusta tu trabajo? Bueno, agradece que tienes como pagar las cuentas hoy. En lugar de quejarte puedes planear iniciar un negocio desde casa como el que siempre has querido. Verás que de pronto tu trabajo se hace más llevadero y tus metas más cercanas.

4."La principal causa de infelicidad nunca es la situación, sino tus ideas sobre ella".

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Pensar que nada hay de bueno en tu presente sólo sirve para hacerte infeliz. Eckhart Tolle es un firme creyente de que cada uno se crea sus propias tragedias y alegrías. Podrías tener la vida perfecta pero no será suficiente si crees que te falta algo.
Puedes pensar que te falta de todo cuando lo único que no tienes es la capacidad de ver lo bueno. Cada situación y cada momento tiene algo que vale la pena. Si te cuesta creerlo prueba con el agradecimiento. Cada día busca una cosa nueva que le puedas agradecer a la vida. En poco tiempo tendrás un presente más feliz.

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