lunes, 21 de enero de 2019

La verdad está codificada en nuestros genes


La verdad está codificada en nuestros genes. Es parte de nosotros/as. Lo que nos sucede cada vez que oímos algo que resuena en nuestro ser, es la verdad.






¿ Sabes esa sensación que tenemos cuando alguien está tratando de convencernos de algo que sabemos que es falso?.  Es la verdad.
Cuando nos sentimos como si estuviéramos traicionando nuestra propia naturaleza simplemente, mediante la aceptación de una doctrina o una creencia,es nuestra verdad resistiéndose.

Dentro de cada célula de nuestro templo ilustre está la verdad de todo el Universo escondida esperando a nuestra entera disposición.
Somos sagrados porque somos la verdad. Tenemos en nuestro poder las llaves de todos los misterios, las respuestas a todas las preguntas.
A medida que dejamos hacer a nuestro ser divino,sabemos más y la verdad es nuestra vida.

Por ello, aspira a vivir de manera auténtica; aspira a ser plenamente tú mismo/a; pues cuando vives enseñando sólo la mitad de ti, dando a conocer sólo la mitad de ti, expresando sólo la mitad de ti, es cuando tienes garantizada la infelicidad; pues es la verdad la que eleva el espíritu, la verdad libera la mente, la verdad abre el corazón y la verdad enciende la pasión y libera el amor del alma.




Esa verdad que reside dentro de tí y que está esperando ver la luz, que la comuniques, que la pongas en  la palma de tu mano y le digas al otro: "Toma, esto SOY YO"; sólo así podrás crear relaciones verdaderas basadas en el entendimiento y no en una máscara social o  personaje. Esto a veces no es fácil, pero la vida merece demasiado la pena como para dejarla pasar de largo sin experimentar la increíble sensación de estar vivo/a. 



jueves, 17 de enero de 2019

Las emociones que alargan tu existencia

Aunque la mayoría de las veces podemos ser conscientes de los efectos perjudiciales que, sobre nuestra salud, tienen ciertas sustancias o alimentos tóxicos, no somos conscientes del efecto nocivo que tienen las emociones en nuestro cuerpo; las cuales sin duda, contribuyen a acelerar el proceso de envejecimiento.

emociones positivas





Las últimas investigaciones científicas nos demuestran que por cada emoción que nuestro cuerpo experimenta hay una respuesta química que se corresponde con esa emoción, por lo que literalmente , nuestro cuerpo puede producir: 
Química que nos alarga la vida si las emociones son positivas; o bien, química que nos resta energía vital o  años de vida.

Nuestro lado intuitivo es consciente de que el amor, la compasión, el perdón, la comprensión, etc. son emociones que suman años de vida.

La reconocida psicóloga y autora de algunos Best Sellers del New York Times Debbie Ford, habla de once grupos de emociones que están íntimamente relacionadas y que tienen un impacto desastroso en nuestras vidas. Estas son:

1. Sentirse herido, victimizado, impotente, culpable

2. Tristeza, autocompasión, arrepentimiento

3. Vergüenza, humillación, pena

4. Desesperanza, soledad, desesperación

5. Miedo, ansiedad, pánico

6. Ira, resentimiento, amargura

7. Odio, mezquindad, venganza

8. Celos, envidia, posesividad

9. Orgullo, sentirse mejor que los demás, querer hacer justicia por sus propios medios

10. Codicia, insaciabilidad, apetito o hambre emocional

11. Culpa, autoculparse, asumir falsa responsabilidad.

Cualquiera de estas emociones puede ocasionar toxicidad en el cuerpo físico y pueden ser metabolizadas como sustancias tóxicas causando inflamación en el organismo. Esta inflamación puede convertirse en el antecedente para una enfermedad física que puede desencadenar en una infección, lo que a su vez puede ser un agente que origine una predisposición a otras enfermedades, comprometiendo el sistema inmunológico.

El Dr. Deepak Chopra reconocido médico endocrinólogo, escritor y precursor de la medicina alternativa recomienda siete sencillos pasos que nos ayudarán a manejar las emociones tóxicas:


emociones toxicas


1. Toma responsabilidad por tus emociones. Si alguna persona es la causante de tus emociones toxicas podrías esperar toda la vida para que esa persona cambie de actitud, por lo que es importante que tomes responsabilidad por la forma como te sientes.

2. Se testigo de tus emociones. Cuanto más conscientes  eres de la sensación que experimentas más te conectas con la emoción.

3. Define la emoción, ponle una etiqueta: ¿Qué es esto que siento? Rabia, ira, odio, culpa, resentimiento…




4. Describe la emoción. Puedes escribir la historia completa de aquella situación que te ha provocado esa emoción tóxica. Describe que sucedió y cómo te sientes. Estudios han demostrado que llevar un diario en el que podamos relatar aquellas experiencias que nos han molestado y que han provocado emociones tóxicas puede mejorar el sistema inmunológico y nos ayudará a tener una visión más clara de las cosas.

5. Comparte tus emociones. Háblale a algún amigo/a o a alguien a quien aprecies o en quien confíes sobre tus emociones.

6. Prepara un ritual con la intención de liberar la emoción tóxica. Estas son algunas de las cosas que puedes hacer: 

  • Quema el relato que escribiste sobre la situación que género las emociones, o lánzalo al viento, o simplemente tíralo a la basura.
  • Haz ejercicios respiratorios, medita, golpea una almohada, haz algún tipo de ejercicio físico como por ejemplo trotar, correr, caminar. En definitiva, puedes realizar cualquier otra actividad que contribuya a relajar la tensión que el cuerpo ha acumulado como consecuencia de la emoción.
7. Celebra. Finalmente haz alguna cosa con la que disfrutes mucho, tomate una copa de champagna o quizás una de vino, cena fuera de casa en algún lugar agradable, disfruta de un masaje o simplemente sal a bailar. Cualquier actividad relajante que cambie la química que ha experimentado el cuerpo, por una más positiva.

Mantente siempre abierto a dar y recibir “la química del amor”, abre tu corazón a esos sentimientos que dan vida, que alargan nuestra existencia, a todos esos sentimientos que generan esas emociones que tienen la capacidad de alargar la edad: amor, perdón, compasión, tolerancia, comprensión…

lunes, 14 de enero de 2019

No mueras con tus muertos

Un objetivo importante cuando se trata de la observación interior debe ser, en primer lugar, observar cómo las "reacciones mentales" surgen de manera automática, por inercia. Esto nos debe servir para comprender una cosa: no somos tan culpables como siempre hemos creído. 

El mayor tirano que existe en nuestra vida no somos nosotros/as, sino la historia personal, nuestro “yo”; es esa vocecita que surge de manera espontánea en nuestra mente y nos dice lo mal que hemos actuado, lo arrepentido que deberíamos estar y lo mucho que le hemos fallado. 

Presta atención, ¿sabes de dónde nace esa voz?: de la nada. No hay nadie detrás, sólo recuerdos, memoria almacenada a lo largo de los años y una inercia que tiende a revivir continuamente las mismas situaciones y los mismos miedos, sólo para tapar la realidad: aquí y ahora no existe el “yo”. 

Es hora de que dejes de culparte, de sentirte mal por no haber sido justo/a o por no haber cumplido las expectativas de tus padres, de la sociedad o de ti mismo/a, por no haber alcanzado la paz. Tú no tienes culpa de nada, en primer lugar porque tú ya no eres esa historia personal. Todo eso es pasado. Déjate vivir, haz las paces contigo mismo/a y fluye en el ahora con sinceridad, sin buscar nada a cambio. Sólo así podrás vivir en lo desconocido del aquí y ahora, en la verdad, sin pasado ni futuro.



Terminamos con esta preciosa  reflexión del escritor y psicólogo René Trossero, "No te mueras con tus muertos"...   Dice así:





No te mueras con tus muertos; ¡diles tu adiós esperanzado, como despides al sol en el ocaso, la luna y las estrellas en la aurora, sabiendo que a su turno y a su hora todos volverán hacia tu encuentro!

No te rebeles frente a la alegría ajena. No pretendas que todos se mueran con tus muertos; que cada uno lleva su peso con llorar los suyos.

Y es mejor para ti que te contagien su alegría y sus ganas de vivir y no se hundan contigo en el pozo de tu pena.

No te mueras con tus muertos, ¡llévalos vivos con tu amor y vive con ellos en tus recuerdos!

¡Triste sería y penoso que tu te dejaras morir, y ellos siguieran viviendo!

Mientras esperan que tus muertos regresen como si no hubieran muerto les impides volver de otra manera a ocupar un lugar en tu corazón y en tu recuerdo.

Es una ley de la vida: no se goza al despertar de la aurora

sin pasar por la muerte del ocaso.

Andando tu camino, tus muertos se van por una puerta que tu no puedes trasponer ¡ahora! porque se cerró tras ellos.

¡no los esperes ahí!

Despídelos para que puedas correr y espéralos llegar por otra puerta, al final de tu duelo.

¡Acepta la muerte y punto!

¡Deja de culparte! Que si hubiera hecho… que si hubiera dicho… que si hubiera sabido… que si…

¡Todas torturas, inútiles para ellos y crueles para contigo! Además, si hubiera sido así” “si hubieras hecho eso” hoy te reprocharías por no haber hecho lo contrario.

Mejor, acepto la realidad y te despido.

Poema de: René J. Trossero
Luz Plena 

miércoles, 9 de enero de 2019

Crea espacio en tu casa y también lo harás en tu mente

Si deseamos  hacer cambios en nuestras vidas pero no sabemos por dónde empezar, una buena forma de hacerlo es comenzar por organizar y limpiar nuestros espacios físicos: nuestros armarios, cajones,  garajes, trastero, nuestro despacho, etc. 


Todos  tenemos  la tendencia a guardar muchas cosas viejas, quizá pensando que en un futuro nos servirán para algo. Este síndrome de acumulación  compulsiva a almacenar sin control objetos viejos nos mantiene, la mayoría de las veces,  apegados a un  pasado que es mejor soltar.




Los siguientes consejos nos van a ayudar a salir del desorden, cuando lo hagamos, no sólo crearemos espacio en nuestra casa, también en nuestra mente, liberando una nueva energía que nos permitirá pensar en ideas renovadas y frescas y en lo bueno que está por venir:

1. Suelta relaciones con el pasado: deshazte de todas esas cosas viejas, esas que si lo piensas bien no tienen ningún uso, (souvenirs, ropa, revistas, bolígrafos...) que solo acumulan polvo;  conserva aquellos que sólo tengan un significado muy, muy especial para tí. Deja que esas relaciones que tienes con el pasado ocupen un lugar muy pequeño en tu casa, en tu mente y en tu corazón. Sólo entonces podrás dejarle espacio y abrir la puerta a lo nuevo para que pueda llegar.
2. Limpia tu armario, tu despacho, tus cajones;  tira, regala o dona la ropa vieja o que no usas, los zapatos, lo que no funciona ya, lo que se ha roto o caducado y cualquier proyecto que hayas comenzado o que no tengas ganas de terminar.
3. Elimina el exceso de información en tu casa, en tu coche y en tu oficina. Muchas veces guardamos notas, revistas, folletos, recibos que ya no necesitamos... tíralos!.




Termina con una limpieza profunda de la casa mientras te preguntas: ¿Qué podría soltar de mi vida que me beneficie?
El sentimiento de libertad que nos da el minimalismo es muy agradable. No somos conscientes de la cantidad de energía y tiempo que gastamos en ocuparnos de nuestras cosas. Terminamos estando sometidos a la limpieza, mantenimiento y renovación de los objetos. ¿Verdad que es absurdo?

Libérate del pasado para crear un mejor futuro y disfrutar de un mejor presente. Si lo piensas, no necesitamos ningún objeto para cada recuerdo. Los recuerdos son tuyos, están en tu corazón y tu mente y nadie te los quitará nunca. Liberarte de un objeto no significa olvidar un recuerdo.

La verdadera felicidad no la dan las cosas. Haz de tu casa un verdadero espacio atractivo, sencillo y funcional. Olvídate de los "por si acaso", aprende a darles su verdadero significado. Algunas cosas sólo son útiles en algunos momentos o circunstancias de nuestra vida, después cumplida su función, puedes deshacerte de ellas. Así de simple.

lunes, 7 de enero de 2019

La energía que sana el mundo


Estas maravillosas palabras que a continuación transcribimos, se atribuyen a Albert Einstein. Una carta supuestamente dirigida a su hija Lieserl, donde le habla de la energía más poderosa del Universo... El Amor. Dice así:





"Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y dirige a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el Universo.

Esta fuerza universal es el AMOR. Cuando los científicos buscaron una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas.
  • El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe.
  • El Amor es Gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras.
  • El Amor es Potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo.
  • El Amor revela y desvela.
  • Por Amor se vive y se muere.
  • El Amor es Dios, y Dios es Amor.


Es una fuerza que lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida.
El Amor es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del Universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo.





Para dar visibilidad al amor querida Lieserl; si hacemos una simple sustitución en una de mis ecuaciones más célebre , queda así:


Si en lugar de E= mc2 aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites.

Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del Universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía.

Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y si cada Ser siente que en él habita el Amor ; esa será la única y la última respuesta.

Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que asolan el planeta.


Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor cuya energía espera ser liberada.

Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal,comprobaremos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el amor es la quinta esencia de la vida". 
Albert Einstein

sábado, 29 de diciembre de 2018

Cómo superar el miedo a la muerte


La muerte es  ese último paso de la vida que, aunque nos cueste reconocerlo, a  todos/as nos asusta por la incertidumbre que conlleva.
Hay un cuento muy curioso que, aunque parece muy simple, esconde la  idea fundamental que hoy os queremos trasladar. El cuento, del periodista mexicano Armando Fuentes, dice así:


miedo a la muerte





Llegó la Muerte a buscar a Doña Matildita. Ciertamente era tiempo de que la buscara, pues Doña Matildita había llegado ya a la ancianidad. Llamó a la puerta y nadie abrió.
-¿En dónde está Matilde? – le preguntó la Muerte a una vecina.
-Anda con las cabras –le respondió ella.
Se fue la Muerte y regresó al cabo de un tiempo. Tampoco esta vez halló a Matilde en su juncal.
-¿A dónde fue? –preguntó.
-Está ordeñando la vaca –le dijeron.
Pasaron unos meses y volvió la Muerte. Matilde había salido.
-¿Dónde anda? –preguntó la Muerte.
-Llevó los animales a tomar agua.
-Me doy por vencida –masculló la Muerte-. Esta mujer siempre anda haciendo algo.



Y así diciendo, fue y se llevó a otra mujer que nunca hacía nada.
Este cuento se narra por las noches en las cocinas del Potrero. Doña Matilde lo oye y ríe por lo bajo
mientras atiza con un palo las brasas del fogón.”

Vamos a analizar esta historia...
La protagonista de este cuento, Doña Matilde, no sólo no le tenía miedo a la muerte, sino que se burlaba de ella, la esquivaba al mantenerse siempre ocupada. Por mucho que lo intentaba, la muerte no podía encontrarla. Su vida activa era el mejor remedio contra la parca. 


miedo a la muerte

Entonces, ¿Cómo podemos superar el miedo a la muerte?

Nos guste o no, la muerte es real. Todos, sin excepción moriremos más tarde o más temprano. Ante esta realidad tenemos sólo dos alternativas: 
  • vivir asustados y temerosos por miedo a morir, o
  • vivir intensamente agradecidos por cada día de vida y sin temor a la muerte.

Puedes  estar pensando que es  fácil  decirlo pero en la práctica  no tanto; y es que,  conseguir que al pensar en nuestro propio final, no se nos acelere el corazón y no nos recorra un escalofrío por la espalda, parece complicado, pero es posible si vives tu vida conforme  a estos consejos:

1. Acepta tu vida tal como ha sido

Una de las principales razones por las que tenemos miedo a morir es porque miramos hacia atrás y nos damos cuenta de que nuestra vida pasada no siempre fue como nos hubiera gustado. Cometimos errores de los que nos arrepentimos, no hemos conseguido alcanzar los objetivos que un día soñamos, no tuvimos la oportunidad de llegar a ser quienes queríamos ser, hemos invertido nuestros mejores años trabajando sin descanso y se nos olvidó vivir…
Si alguna de estas razones o similares te parecen familiares, debes entender que el primer paso para perderle el miedo a la muerte es aceptar tu vida pasada tal como fue. El reloj jamás da vueltas hacia atrás y el tiempo pasado no regresará, así que el pasado no lo podremos cambiar.
Acepta con amor tu historia vital, porque es tuya. Tus errores, tus aciertos, tus penas y alegrías, la soledad y la compañía, todo eso forma parte de ti, tú eres la persona que eres precisamente por todas esas experiencias. Abrázala con amor, aprende del pasado y continúa con  ilusión lo que te queda por delante.


miedo a la muerte



2. Mantente siempre activo

Igual que la protagonista de esa maravillosa historia, llena cada día con cosas que te gusten, que te llenen de ilusión, que ocupen tu tiempo y tu mente. Mantenerte ocupado/a y con ilusión mantendrá a la muerte alejada. Eso no significa que no llegue cuando sea tu momento, pero mientras tanto se mantendrá lejos de tu cabeza y de tu corazón. No le tendrás miedo, serás capaz de esquivarla, porque no formará parte de tu vida. 
De lo contrario, morirás antes de tiempo pues no hay nada más triste que estar en esta vida sin ilusión y sin alegría. Acepta la realidad de tu propio fin, pero no para sentirte temeroso/a o con ansiedad sino para que eso te impulse a vivir intensamente y a llenar los días de razones por las que levantarte cada mañana, hasta el dia de tu partida.
Recuerda que una vida sin contenido es un blanco fácil para  la enfermedad física y mental. No dejes que la edad te caiga encima llevado por la inercia y la rutina, pensando que eres demasiado mayor. Toma las riendas y reinvéntate si es lo que realmente quieres. No permitas que la vida se te escape de las manos.

3. Saborea el presente

Sé consciente de la suerte que tienes por estar vivo/a. ¿Sabes cuánta gente no tiene la suerte de alcanzar tu edad? Cuánta gente muere en la flor de la juventud, mientras que tú todavía te cuentas en el grupo de los afortunados que todavía puede disfrutar de este mundo, así que aprovecha cada minuto, porque es un verdadero regalo. Ser consciente de esta suerte es muy importante.


miedo a la muerte




No pienses que la oportunidad de ser feliz se te escapó hace mucho, o que la vida empezará de verdad cuando superes tal obstáculo, pagues esa deuda, veas a tus hijos convertidos en adultos o encuentres a la pareja ideal... NO!!  Todas esas  cosas y situaciones que forman tu momento presente SON LA VIDA!!!!. La vida no espera, es eso que pasa AQUÍ Y AHORA.

Recuerda que no hay un camino a la felicidad, sino que la felicidad es el camino. Así que abraza cada instante, compártelo con las personas que amas  y recuerda que ese tiempo que estás viviendo es la vida. Deja de esperar que pase algo para poder ser feliz, porque lo único que tienes es el aquí y el ahora, nunca habrá mejor momento que este. 

Luz para Todos ....   Luz Plena

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Búscate un amante


Una de las mayores inquietudes del ser humano es la implacable búsqueda de nuestras pasiones. La mayoría de nosotros todavía no sabemos nuestro propósito ni qué nos atrae de la vida. La llave para empezar la aventura de tu vida está en encontrar esas pasiones que están dentro de Tí. El gran escritor Jorge Bucay a este respecto, nos recomienda “buscarnos un amante”:




Amante es lo que amas. Es lo que nos apasiona, lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y es también quien a veces, no nos deja dormir.

Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno, lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido.

A veces a nuestro amante lo encontramos en nuestra pareja, en otros casos en alguien que no es nuestra pareja. También solemos hallarlo en la investigación científica, en la literatura, en la música, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es vocacional, en la necesidad de trascender espiritualmente, en la amistad, en la buena mesa, en el estudio, o en el obsesivo placer de un hobby.

En fin, es "alguien" o "algo" que nos pone de "novio con la vida" y nos aparta del triste destino de vegetar. Y dirás… ¿qué es vegetar?



Vegetar es tener miedo a vivir. Es dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la presión, deambular por consultas médicas, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia.

Vegetar es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana.
Por favor no te empeñes en vegetar, búscate un amante, se también un amante y un protagonista de la vida.
La psicología después de estudiar mucho sobre el tema nos dice que "Para estar contento, activo y sentirse feliz, hay que estar de novio con la vida".