martes, 12 de abril de 2016

SEQUEDAD EN LOS OJOS: Remedios

Debido a la contaminación atmosférica, el polvo, el tiempo que empleamos delante de las pantalla del ordenador; la sequedad de ojos es un problema que padece una gran parte de la población. Otro factor desencadenante de la sequedad ocular es la edad. Debido al paso de los años, las glándulas lacrimales dejan de segregar suficiente lágrima, sobre todo en el caso de las mujeres con menopausia. 
Los ojos se lubrican gracias a una sustancia aceitosa segregada por la glándula meibomio situada en los párpados y que protege al ojo de las agresiones externas. Con el tiempo,este aceite se vuelve más denso, lo que dificulta su salida de las glándulas con la consiguiente sequedad ocular.



Esto conlleva muchas incomodidades como picor, irritación, sensibilidad a la luz y los cambios de temperatura. Por tanto la sequedad de los ojos es algo que debemos tratar. 
Para aliviar esta desagradable sensación, existe un método sencillo que podemos realizar en casa fácilmente:

  1. Calentar y humedecer un guante o manopla  de baño de fibra suave en agua caliente (previamente se comprobará la temperatura para evitar quemaduras) y lo se aplica sobre los párpados durante 10 minutos.
    Remedio para sequedad de ojos
  2. Una vez transcurridos los 10 minutos y con las manos bien limpias; se realizará con los dedos,  un suave masaje con movimientos circulares sobre los párpados.
    Remedio para sequedad de ojos
Con estos pasos conseguiremos facilitar la secreción de aceite de las glándulas, mejorando la lubricación del ojo.



Es aconsejable realizar este método dos veces al día mientras persistan los síntomas o en momentos puntuales cuando los ojos están especialmente cansados después de una larga jornada delante de la pantalla del ordenador.
Lógicamente, si no cesa, habrá que consultar con el oftalmólogo, que podrá recetar la aplicación de diferentes colirios.


sábado, 9 de abril de 2016

Juzgando a otros tu mismo te condenas


A veces indicamos a personas conocidas o que nos importan, faltas o fallos que han cometido. Esto es normal, pues hacer la vista gorda y mirar hacia otro lado sería empeorar la relación o la situación para esa persona.

Pero debemos distinguir siempre cuando lo hacemos, entre la persona y su comportamiento.





Cuando hacemos una crítica por objetiva que nos parezca, debe hacerse de manera que no se hiera o dañe la dignidad de la persona a la que va dirigida. Nunca debemos valorar a la persona en cuestión, sino la conducta errónea o posible acción incorrecta.

No juzgues a la persona porque no conoces sus circunstancias personales, no estás dentro de ella ni sabes por qué actúa así. ¿Quién sabe cómo actuarías tú en su piel?

Cuando juzgues aplica estas premisas:



  • Siempre debemos ponernos en el lugar de la otra persona y tener en cuenta sus circunstancias personales.
  • Escuchar de manera activa su versión de los hechos e incluso valoración personal
  • Hacerle ver las consecuencias que han derivado de su acción
  • Discutir a través de una comunicación abierta entre los dos, los hechos y las posibles acciones correctoras para subsanar los perjuicios causados.

Siempre tendremos en cuenta que no debemos castigar y machacar psicológicamente a la persona ni rebajar su autoestima.

Hay una norma clave que siempre debemos tener presente cuando se trata de tratar los errores de los demás:



Publicado por:
Luz Plena
Bibliografía: Inteligencia Emocional; Goleman

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viernes, 8 de abril de 2016

Cuando las emociones se desbordan





Cuando nuestras emociones nos desbordan y cada vez que nos sentimos mal, generalmente nuestra primera reacción es huir de esas emociones y bloquearlas a toda costa para evitar sentirlas.

Tememos las crisis porque pensamos que son malas, inadecuadas y negativas ya que provocan en nuestro interior grandes explosiones de ira, tristeza, o miedo, acompañadas de una imperiosa necesidad de llorar, gritar, o salir corriendo y perdernos como si estuviésemos en mitad de una enorme tormenta. ¿Verdad que lo has sentido muchas veces?

Sin embargo y a pesar de lo terrible que nos parezca, las crisis son necesarias, positivas, productivas  y maravillosas pues nos  ayudan a recorrer el lado oscuro de nosotros/as mismos/as. 

Nos desvela aquello que nubla nuestros  ojos, impidiendo que nos conozcamos tal cual somos y sin máscaras. Nos ayuda a descubrir  al  ser hermoso, único y lleno de luz que habita en nuestro interior.



Por eso, desde ahora, con este nuevo nivel de conciencia, cuando sientas que llegan algunas emociones como el miedo, la tristeza, la ira, la culpa o el resentimiento, acéptalas, fluye con ellas, y déjalas salir de una forma consciente y adecuada,  dentro de un espacio protegido y saludable.  

Verás que después de la oscura tormenta, llega la hermosura de la calma que te inundará de una agradable sensación de paz, bienestar y felicidad!

ATRÉVETE A DESCUBRIR LA LUZ QUE HAY EN TI!!

jueves, 7 de abril de 2016

Madrugar te mantiene más joven y feliz

Madrugar nos mantiene más delgados y más felices


Un equipo de investigadores británicos ha demostrado con un estudio comparativo que madrugar te mantiene más joven y feliz. La investigación incluía a mil personas y se utilizó dos tipos de medida: una escala que medía el nivel de bienestar de los participantes y el peso y la estatura para valorar la sobrecarga ponderal. 
Estudiaron a un primer grupo que se levantaba a las 7:45 horas y un segundo grupo que lo hacía a las 10:15.
Observaron con los resultados que el grupo madrugador gozaba de mejor salud, estaban más delgados y se sentían más felices. Los científicos también descubrieron que los madrugadores solían tomar un buen desayuno que les permitía acumular energía y picar menos entre horas.
Esto se explicaría porque el reloj interno del cuerpo desencadenan la secreción de hormonas, como el cortisol, que se encuentra en su punto máximo cada día a las ocho de la mañana. Como sabemos, el cortisol u hormona del estrés, participa en la energía matinal. Gracias a ella se facilita la liberación de glucosa a los músculos para que nos aporte la energía diaria que necesitamos.



En una segunda  investigación  por el profesor Stepansky en Estados Unidos, también se constató que:
  • Volverse a dormir después de que haya sonado el despertador provoca fatiga durante el día. Esto tiene un efecto contraproducente. Esa sensación de estar medio adormilado y fatigoso casi hasta medio día. Parece que lo más adecuado es despertarse con la radio o despertador alejados de la cama para evitar apagarlos por reflejo y seguir durmiendo.
  • Quedarse en la cama por la mañana no hace que te recuperes. Quedarse en la cama durante el fin de semana no facilita que te recuperes del cansancio de la semana. Cuando se ha seguido un horario acelerado durante días y durmiendo menos de seis horas; no podemos pretender poner el contador a cero intentando compensar las horas perdidas de sueño el fin de semana. Esta investigación estudió a un grupo de individuos a los que se les pidió que durante seis noches no durmiesen  más de seis horas. Posteriormente tuvieron la posibilidad de dormir durante dos noches diez horas seguidas. Tras el experimento se comprobó como la calidad del sueño mejoró considerablemente después de esas dos noches de diez horas, pero no el estado de forma. Es decir, levantarse tarde no borraba la fatiga acumulada y los participantes se mostraban torpes, lentos de reflejos y soñolientos.
En general es aconsejable levantarse el fin de semana una hora más tarde, no más, para no desestabilizar el organismo. En cambio, no dudéis en hacer una siesta de veinte minutos después de comer para tu bienestar.

martes, 5 de abril de 2016

Cambia tu conducta y cambiarán tus emociones



Nuestra conducta, puede ser un poderoso instrumento para conducir nuestra vida y dirigirla hacia el camino de la felicidad.¿Por qué? Son varias las razones que apoyan esta afirmación:

  • A través de nuestra conducta, satisfacemos nuestras necesidades (fisiológicas, de seguridad, de amor, de pertenencia etc.) y sin duda, son estas las que nos motivan a actuar de una manera u otra. Las personas actuamos generalmente por un mismo objetivo: para conseguir placer o una determinada recompensa. Incluso la conducta más altruista lo es por una recompensa. Por ejemplo, la persona que dona sangre, lo hace movida por el placer de ayudar a los demás. Por lo tanto, con esto llegamos a la conclusión de que nuestra vida es pura acción.

  • La conducta es una fuente de aprendizaje. Existen una serie de leyes del aprendizaje que definen este funcionamiento: por ejemplo, la ley de extinción que dice que toda conducta que deja de ser reforzada o recompensada acaba desapareciendo. Por tanto, las consecuencias que tienen nuestras conductas son determinantes para fortalecerlas o inhibirlas. Es decir, si una conducta ha tenido una consecuencia positiva supondrá un refuerzo positivo, lo que equivale a que esa conducta, será repetida una y otra vez. Por el contrario; si a una determinada conducta le sigue una consecuencia negativa, habrá obtenido un refuerzo negativo y evidentemente esa conducta no se volverá a repetir. Un ejemplo práctico sería: el niño que estudia para que sus padres le regalen el juguete prometido; o la persona que estudia por el mero placer de adquirir conocimientos. Ambos se mueven por recompensas; en el caso del niño, por una recompensa externa y, en el segundo caso, por una recompensa interna.

  • Por medio de la conducta, podemos modificar ciertas emociones. El pensador y filósofo William James (1842-1910) decía: "A veces no es posible cambiar inmediatamente los sentimientos cambiando los pensamientos. Pero el camino soberano para llegar a la alegría, si la has perdido, es sentarte alegremente y actuar como si la alegría estuviera ya contigo". Este reflexión nos invita a cambiar cómo nos sentimos con sólo un cambio de conducta, por ejemplo: si tu cuerpo te pide no hacer nada y que te dejes llevar por la apatía y el desánimo... Dile que no, busca hacer cosas que te agradan y ponte en marcha!! En los estados de ánimo negativos es recomendable hacer lo contrario. Está demostrado científicamente que estos cambios de conducta producen cambios hormonales y fisiológicos que sin duda, repercuten en las emociones.

Todos estos ejemplos nos llevan a la conclusión de que también podemos desaprender ciertas creencias aprendidas sobre nosotros/as mismos/as. Creemos a veces cosas del tipo de "no podré conseguirlo", "no valgo para esto", "me falta voluntad", que nos llenan de prejuicios, nos afecta emocionalmente y limita, condicionando nuestro día a día. Igualmente, con un cambio de conducta, podemos hacer frente a esas falsas creencia, que aunque arraigadas, se pueden desaprender.
En resumen, LA CONDUCTA NOS CAMBIA. Las personas actuamos en función de cómo somos, pero también cambiamos en función de cómo actuamos.







Si cambiamos nuestro comportamiento nos transformamos profundamente. A través del aprendizaje y la repetición, la conducta se hace automática, la interiorizamos; produciéndose un cambio en nuestras rutinas, costumbres, hábitos y lo más importante, en nuestros sentimientos, creencias y sensaciones.

Se trata de aprender a vivir hasta modificar nuestro propio destino. CAMBIA TU ACTITUD HACIA LA SUPERACIÓN PERSONAL Y EXPERIMENTA LA VERDADERO PLACER DE VIVIR.


Publicado por: Luz plena

domingo, 3 de abril de 2016

No digas sí cuando quieres decir no




Hay personas que creen que si dicen "NO", o defienden sus derechos van a perder amistades o tener problemas con importantes perjuicios. Para evitarlo, se somete a los deseos de los demás. Pero aunque parezca que así evitan problemas, en realidad los están alimentando hasta que tarde o temprano los conflictos aparecerán para uno mismo y para los demás.
A lo largo de nuestro camino por la vida, son muchos los problemas que se nos van a plantear. Esto es algo inevitable. 



RECUERDE SIEMPRE, QUE USTED TIENE DERECHO A:
  1. Ser tratado con respeto
  2. Darse tiempo para tomar una decisión
  3. Cambiar de opinión
  4. Proclamar su independencia
  5. Dudar
  6. No sentirse mal
  7. Cometer errores
  8. Defenderse
  9. No estar de acuerdo con la opinión de los demás
  10. Decir NO, sin sentirse culpable
  11. No ser manipulado y explotado
  12. Preservar su salud
  13. No ser criticado gratuitamente
  14. Crecer y desarrollarse individualmente
  15. Elegir el tipo de vida que sienta que debe de seguir
  16. Solicitar información y ayuda
  17. Que se respete sus decisiones, aunque fuesen muy ilógicas para los demás
  18. Mantener secretos
  19. No hacer lo que no quiere
  20. Exigir como desea o no desea ser tratado
  21. Pedir reciprocidad
  22. No justificar sus comportamientos

Tenlo siempre presente porque al renunciar a ellos con frecuencia, le estamos enseñando a los demás como aprovecharse de nosotros.





Referencias bibliográficas:"Toda esa gente insoportable" (Francisco Gavilán)

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viernes, 1 de abril de 2016

Perdona, que del resto ya se ocupará el Universo

Generalmente pensamos que perdonar es aguantar y soportar repetidamente las malas acciones por parte de una misma persona. No sabemos poner límites o distancia porque pensamos que si lo hacemos nos comportamos como "personas rencorosas". Pero lo cierto es, que al permitir a otros que continúen con esas actitudes incorrectas, inevitablemente se genera sufrimiento para todos como fruto de las mismas.

Desde la perspectiva budista, nadie jamás escapará al fruto de sus acciones. 

Así funciona la ley del karma o la ley Universal de causa y efecto. Las acciones siempre tienen consecuencias y debemos soportar el peso de ellas.

Buda dijo: 

"Si el odio responde al odio, el odio nunca terminará".

Gandhi dijo: 

"Si aplicamos el ojo por ojo y diente por diente, el mundo pronto estará ciego y sin dientes"


No debemos entender el perdón como un "mirar hacia otro lado"  respecto del daño que se nos hizo. No debe suponer un cheque en blanco o mecanismo para liberar de culpa al que nos ofendió.

El perdón se debe entender como un mecanismo para que yo me libéré de la amargura que esa persona dejo en mi corazón;  para que yo tenga paz y pueda vivir sin mirar atrás.


Perdonar sobre todo tiene que ver con romper el círculo de venganza y de odio.
Debemos estar por encima de todos los resentimientos y tristezas que sentimos y que nos impiden avanzar en nuestro desarrollo personal.
El verdadero perdón es una extraordinaria oportunidad para sanar nuestras heridas y continuar.



Evita que brote en tu interior el odio y la venganza hacia los que te hicieron daño. Si le das cabida a estas emociones, las podrías somatizar en una enfermedad física o espiritual. ¿Crees que vale la pena?

SUÉLTALO, QUE DEL RESTO YA SE OCUPARÁ EL UNIVERSO...


Buda dijo:

"Si no puedes perdonar, vivirás con tus enemigos, con tus heridas y tu dolor"




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